

Billy Vigar, un jugador del Chichester FC que se formó en las divisiones inferiores de Arsenal, murió este jueves tras sufrir una “grave lesión cerebral” en un partido el pasado fin de semana. El futbolista, de 21 años, sufrió un golpe en la cabeza con un muro en el partido de este sábado contra Finchley en la Isthmian League Premier Division, la séptima categoría del fútbol inglés.
“Después de sufrir una grave lesión cerebral el sábado, Billy Vigar fue puesto en coma inducido. El martes necesitó una operación para aumentar sus posibilidades de recuperarse. Aunque esto ayudó, la lesión fue demasiado para él y murió este jueves por la mañana”, dijo su familia en un comunicado.
Vigar llegó a la cantera del Arsenal con 14 años y estuvo siete temporadas allí. Coincidió en las categorías inferiores de los Gunners con futbolistas como Charles Sagoe Jr, Remy Mitchell, Omari Hutchinson, Charlie Patiño y Brook Norton-Cuffy.
“Además de su importante talento, Billy siempre será recordado por su amor por el deporte, su orgullo al representar este equipo -una vez dijo que el día que le seleccionamos fue el más importante de su vida- y por su personalidad, querido por todos sus compañeros y entrenadores. Nuestras condolencias están con su familia y con sus seres queridos en este tiempo tan difícil”, dijo el Arsenal en un comunicado.
Everyone at Arsenal is devastated by the shocking news that former academy graduate Billy Vigar has passed away.
All our thoughts are with his family and loved ones at this time.
Rest in peace, Billy ❤️
— Arsenal (@Arsenal) September 25, 2025
La tarde del 14 de mayo de 2015, el fútbol argentino se vistió de luto por un caso similar al de Vigar. Emanuel Ortega, que también tenía 21 años, murió a causa de las gravísimas heridas sufridas once días antes durante un partido entre su equipo, San Martín de Burzaco, y Juventud Unida, por la Primera C.
En una jugada sin demasiada trascendencia, Ortega fue a disputar una pelota cerca de la línea de banda. Un choque con un rival lo desequilibró, y sin barreras de contención, cayó violentamente contra una pared de cemento ubicada a escasos metros del campo de juego. El golpe en la cabeza fue seco, brutal. Quedó tendido, inconsciente.
Tras ser trasladado de urgencia, el futbolista formado en las divisiones inferiores de Banfield fue fue trasladado al Hospital Lucio Meléndez de Adrogué y más tarde fue perado de una fractura de cráneo en el Sanatorio Trinidad de Quilmes. Durante días, familiares, compañeros y amigos se aferraron a la esperanza de una recuperación que nunca llegó. El 14 de mayo, tras una larga agonía, el joven jujeño murió.



