
4. Reacciones exageradas ante críticas
Aunque proyecte seguridad, el narcisista suele reaccionar con enojo, victimización o desprecio ante cualquier cuestionamiento. Esto dificulta conversaciones sinceras y constructivas.
5. Relaciones intensas que cambian rápido
Al inicio la persona puede mostrarse extremadamente seductora o atenta. Sin embargo, esa intensidad suele transformarse en desinterés, control o distanciamiento cuando la relación deja de satisfacer sus expectativas.
Lo primero es establecer límites claros. Los especialistas recomiendan comunicar necesidades de manera firme y sin confrontaciones directas. Las frases simples y concretas suelen ser más efectivas que discusiones extensas.
Se debe evitar la confrontación emocional, porque las peleas suelen alimentar dinámicas de poder. Así, mantener un tono neutral ayuda a reducir la escalada del conflicto y protege el equilibrio emocional.




