

Al fútbol argentino no lo dirigen los dirigentes sino las contradicciones. Es que en el año del Mundial, cuando los calendarios aprietan y los equipos se ven obligados a jugar a veces cada 48 horas, las autoridades de los clubes anunciaron un paro a cumplir en la fecha 9 del Torneo Apertura, lo que obligará a reprogramar los 15 partidos que debían disputarse el fin de semana que va del jueves 5 al domingo 8 de marzo.
En esos días se espera que Claudo Tapia y Pablo Toviggino, entre otros, comparezcan ante la Justicia para dar su testimonio en la causa iniciada por una denuncia del ARCA, la Agencia de Recaudación y Control Aduanero, en relación a una deuda por más de 19 mil millones de pesos por parte de la AFA y una presunta evasión fiscal. El mensaje de la plana máxima del fútbol local es solidarizarse con su presidente, situación que quedó reforzada el martes 24, cuando San Lorenzo e Instituto salieron a la cancha en el Nuevo Gasómetro luciendo unas camisetas especiales con la leyenda “Basta de perseguirnos”.
Vale recordar que el Ciclón fue uno de los equipos más perjudicados en términos de escritorio porque tuvo que postergar su partido del jueves pasado contra Estudiantes de Río Cuarto por el paro convocado por la CGT al domingo 22, y el martes 24 volvió a salir a jugar ante la Gloria cuando recién se cumplían 48 horas de descanso, el límite mínimo que exigen la FIFA y los sindicatos vinculados a los futbolistas.
Pues bien, mientras se juega la fecha 7 y horas después ya espera por la 8, la Liga Profesional que le hace un homenaje constante a María Martha Serralima se verá obligada a reprogramar la fecha 9 para “cualquier día, cualquier hora y en cualquier lugar”. En la lista de encuentros figuraban, entre otros, un clásico entre San Lorenzo e Independiente, el duelo Racing vs Huracán, la visita de Boca a Santiago del Estero para chocar con Central Córdoba y a River como local ante Atlético Tucumán. ¿Cuándo podrían jugarse todos esos partidos?
Según dicen, la fecha 9 podría jugarse entre el 23 y el 31 de marzo, cuando la denominada “fecha FIFA” obligue a un parate que se cumpliría en las ligas más importantes del mundo pero no en Argentina. De esta manera, los clubes deberán tragarse un sapo y aceptar la reprogramación, a pesar de que algunos de ellos tendrán que jugar sin los futbolistas convocados a sus respectivas selecciones. En otro momento hubiera sido motivo de discusiones y peleas pero no esta AFA que incluso amenaza con estirar la medida.
En la última semana de marzo, la atención de los argentinos estará puesta en Qatar, donde la Selección de Scaloni se enfrentará con España el viernes 27 para definir al ganador de la llamada Finalissima, que enfrenta al campeón de América con el de Europa. A pesar del paro, la pelota no para nunca.



